¡Miren, acabo de desarrollar esta novedosa técnica formal para resolver este complicado problema filosófico! ¡Ah qué interesante! Pero … como que su campo de aplicación es muy pequeño, ¿no? Sí, claro, este sólo es un modelo idealizado del fenómeno, pero … Ah, entonces, ¡ni siquiera resolviste realmente el problema! Más bien, resolviste una versión idealizada que, en realidad, no existe … sino que te inventaste. ¡Claro que no! Aunque haya trabajado con un modelo idealizado, el fenómeno es genuino! Está bien, pero de todos modos, a lo más, lo único que mostraste es que ese método sirve para ese problema particular. Lo que significa que, para el resto de los problemas filosóficos, debemos seguir usando nuestros métodos tradicionales… Mas bien, el que este método haya funcionado tan bien donde los métodos anteriores habían fallado sugiere que este mismo método, o uno parecido, debe poder aplicarse a otros problemas similares que hasta ahora no han podido resolverse de otra manera. Bueno, p...
Una expresión que pese a tener la forma sintáctica de un enunciado… …no es lógicamente aceptable. …es lógicamente falsa. …es lógicamente imposible. …no tiene realmente sentido. No corresponde a ninguna proposición genuina, y a lo más podríamos llamarla una pseudo-proposición. …es contradictoria, es decir, dice algo y su contrario – es la conjunción de una proposición y su negación. …es inconsistente. …es la negación de una tautología. …explota, es decir, tiene a cualquier otra proposición o pseudo-proposición como consecuencia lógica. …es absurda, es decir, es imposible creerla, dudarla, desearla, etc. de manera racional. En la visión lógico-filosófica clásica tradicional, una contradicción es todas estas cosas, pero no es clara cual es la relación entre cada una de estas nueve propiedades fundamentales de la contradicción. ¿Cual se debe a cual? ¿Cual es la fundamental? Esto abre la posibilidad de otras lógicas filosóficas, llamémoslas para-consistentes en un sentido a...
El reto filosófico de construir una lógica paraconsistente es mostrar que es genuinamente lógica y es genuinamente paraconsistente, es decir que en ella realmente no es cierto que de todo conjunto de premisas inconsistentes se sigue / tiene como consecuencia lógica cualquier cosa. En otras palabras, para que una lógica sea paraconsistente, deben cumplirse dos condiciones: debe existir por lo menos un conjunto G de premisas y una proposición p tales que G sea inconsistente y p no se siga de G . El reto, en mas detalle, es que los casos de premisas inconsistentes de las que no se sigue cualquier cosa sean casos de premisas genuinamente inconsistentes – no inconsistentes en un sentido técnico ad-hoc – y el que no se siga todo también sea un ‘no se sigue’ genuinamente lógico – y no un ‘no se sigue’ técnico ad-hoc. Es decir, el conjunto G debe ser genuinamente inconsistente y la proposición p ...
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