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¿Porqué se roban bancos?

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En (1955),  Rawls introdujo una célebre  distinción entre dos tipos de reglas  : normas que seguimos al interior de una práctica y valores que justifican dicha práctica, aunque Rawls mismo reconoce que la distinción aparece ya en la obra de Hume, Mill, Austin, Toulmin, y otros. La distinción queda claramente ejemplificada en la famosa anécdota apócrifa sobre el ladrón de bancos Slick Willie Sutton que apareció originalmente en The Saturday Evening Post en enero de 1951: Una vez, alguien le preguntó a Slick Willie Sutton, el ladrón de bancos, por qué robaba bancos. La pregunta podría haber revelado una historia de injusticia y búsqueda permanente de venganza. A lo mejor un banquero había embargado la granja de su familia, o tal vez la hija de un banquero había despreciado a Sutton por otro hombre.   Sutton, quedó sorprendió, como si le hubieran preguntado "¿Por qué un fumador enciende un cigarrillo?"   "Robo bancos porque ahí es donde está el dinero",...

Consecuencialismo y Deontologismo en Ética y Epistemología

Aunque los diccionarios los presenten como sinónimos, intuitivamente para lograr algo, no basta conseguirlo, obtenerlo o alcanzarlo. En otras palabras, una vez que nos proponemos algo como objetivo o emprendemos una tarea, no basta tener éxito y conseguir eso que nos proponemos para decir que lo logramos. Es necesario también que el logro no haya sido accidental o por suerte, sino el resultado directo de ejercer alguna capacidad o hacer un esfuerzo dirigido a alcanzar dicho fin. Por ejemplo, si alguien se propone comprar un coche nuevo, se pone a trabajar ahorrar, etc. hasta que después de muchos años de trabajo se gana el coche en una lotería, no diríamos que por fin logro obtener el coche que quería. Podríamos decir que por fin obtuvo lo que quería, pero no diríamos que hubo ningún logro de su parte. Tuvo suerte, buena suerte.         Hasta el momento, esta concepción de lo que es un logro no es controversial. La disputa filosófica empieza a partir de ...

El Mal y la Normatividad

La pregunta que guía esta reflexión es :¿qué papel debe jugar el mal, el error, la falla en un discurso o práctica normativa? Aquí veo yo dos opciones: verla como un enemigo que hay que luchar a muerte, o tratar de incorporarla como algo de lo que nuestra teoría debe tomar en cuenta, con lo que nuestra práctica debe lidiar. La primera opción resulta en un infalibilismo en el que lo que se busca es desterrar y evitar en lo absoluto el mal, el error, la falla, etc. La segunda opción resulta en un discurso y práctica normativa que le da a la falibilidad un lugar central. Como bien señala Dutant (2015), durante mucho tiempo, la filosofía occidental optó por la primera de estas alternativas, pero en años más reciente la falibilidad se ha instaurado como un aspecto ineludible de la normatividad. Lo que me interesa en este curso es estudiar precisamente las consecuencias de apelar a la falibilidad como manera de darle un lugar al mal, el error, la falla, el fracaso, la falsedad, el daño, etc...

Falibilidad y Normatividad

FALIBILIDAD Y NORMATIVIDAD en epistemología, ética y lenguaje Problemas Contemporáneos de Filosofía del Lenguaje Licenciatura en Filosofía Facultad de Filosofía y Letras, UNAM Axel Arturo Barceló Aspeitia abarcelo@filosóficas.unam.mx Instituto de Investigaciones Filosóficas I.            Falibilidad En epistemología, se dice que el conocimiento es falible en tanto es posible que un agente conozca algo en base a una justificación que no garantiza la verdad de aquello que conoce. En base a esta caracterización, podemos definir un proceso como falible, en general, si su éxito no está garantizado, es decir, si efectuar el proceso de manera responsable e irreprochable no garantiza que se alcance el objetivo. El objetivo de este curso es explorar la estructura normativa de este tipo de procesos. En esta primera sección veremos porque, a partir de mediados del siglo pasado, la filosofía empezó a poner tanta aten...