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Consecuencialismo y Deontologismo en Ética y Epistemología

Aunque los diccionarios los presenten como sinónimos, intuitivamente para lograr algo, no basta conseguirlo, obtenerlo o alcanzarlo. En otras palabras, una vez que nos proponemos algo como objetivo o emprendemos una tarea, no basta tener éxito y conseguir eso que nos proponemos para decir que lo logramos. Es necesario también que el logro no haya sido accidental o por suerte, sino el resultado directo de ejercer alguna capacidad o hacer un esfuerzo dirigido a alcanzar dicho fin. Por ejemplo, si alguien se propone comprar un coche nuevo, se pone a trabajar ahorrar, etc. hasta que después de muchos años de trabajo se gana el coche en una lotería, no diríamos que por fin logro obtener el coche que quería. Podríamos decir que por fin obtuvo lo que quería, pero no diríamos que hubo ningún logro de su parte. Tuvo suerte, buena suerte.         Hasta el momento, esta concepción de lo que es un logro no es controversial. La disputa filosófica empieza a partir de ...

¿Cuál es la moraleja del argumento de Gettier?

El argumento de Gettier se basa en dos premisas sencillas: Primero, que la justificación es falible, es decir, que es posible que una persona esté justificada en creer una proposición que es de hecho falsa (con los ajustes adecuados para las proposiciones necesarias); en segundo lugar, que la deducción (competente) extiende la justificación, es decir, para cualquier proposición P, si S está justificado en creer P, y P implica lógicamente Q, y S hábilmente deduce Q de P y acepta Q como resultado de esta deducción, entonces el que S crea que Q está justificado. Presumiblemente, ambas premisas se aplican tanto a la justificación apriori como a la aposteriori . Para aquellos que puedan no estar familiarizados con el argumento de Gettier, permítanme ofrecer una reconstrucción muy general y abstracta (o, al menos, una reconstrucción de su caso disyuntivo II, el caso conjuntivo I es completamente análogo y dual): 1 Hipótesis a reducir: El conocimiento es creencia verdadera justifica...

Metas y Medios

Hace unos meses, tuve la oportunidad de escuchar a Miriam Schoenfield decir algo muy obvio, pero no por ello poco profundo también sobre la epistemología. Decía que, si uno valora la verdad, para la pregunta ¿qué debemos creer? había una respuesta simple y obvia: Debemos creer lo que es verdad. Lo cual es completamente cierto, pero me hace pensar que esa no es la pregunta correcta que hacerse en epistemología. Pero si no es esa la pregunta, ¿cuál es? Permítaseme poner otro ejemplo completamente análogo pero mas obvio y hasta gracioso. Supongamos que alguien presumiera saber la manera de hacerse rico en la lotería, es decir, qué debemos hacer para hacernos ricos jugando la lotería y le preguntaremos cual es esa manera. Supongamos entonces que su respuesta fuera “apostar siempre al número ganador”. En sentido estricto, lo que nos dice es cierto. Apostar siempre al número ganador es una manera infalible de hacerse rico jugando a la lotería. Efectivamente, si apostamos siempre al númer...

Las palabras como herramientas

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Existe una manera tradicional, y de sentido común, de pensar el lenguaje, entre otras cosas, como un medio de representación, es decir, como una manera de representar cómo es el mundo. Los predicados, por ejemplo, nos sirven para describir maneras en que las cosas pueden ser o no ser. Hay cosas que son verdes y otras que no lo son y la función del predicado “verde” es captar esta diferencia. El significado de “verde”, pues, es la propiedad que tienen las cosas verdes y que las distingue de las que no lo son. Consecuentamente, aprender el significado de “verde”, es adquiri la capacidad de usarla para marcar dicha diferencia. En oposición a esta manera de concebir el lenguaje, filósofos del lenguaje ordinario como Wittgenstein o Strawson reconocen que el lenguaje tiene la función, entre otras, de ayudarnos a representar cómo es el mundo, pero rechazan la idea de que esto se logra meramente a través de una correspondencia directa entre palabra y realidad de tal manera  que, por...

Variedades del Antirealismo

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Hacer 'click' en la imagen para verla de tamaño completo. Cuando hablamos de realismo y anti-realismo desafortunadamente solemos presentarlos como una dicotomía cuando en realidad hay muchas cosas a las que llamamos realismo y muchas maneras de no ser realista. Ser realista es pensar que las cosas son realmente como se dice que son, pero decir esto es claramente circular pues depende de qué pensemos que es lo real. Por eso yo prefiero usar la palabra "realista" para aquellos que piensan que las cosas son como decimos que son independientemente de que digamos que son así y, en general, independientemente de nuestra subjetividad, nuestras construcciones sociales, convenciones y otras contingencias históricas. En otras palabras, ser realista es creer que a lo que decimos le corresponden hechos objetivos. A mucha gente no le gusta llamar sólo a esta posición "realismo" porque presupone que nuestras convenciones, instituciones, construcciones históricas, etc....

El Mal y la Normatividad

La pregunta que guía esta reflexión es :¿qué papel debe jugar el mal, el error, la falla en un discurso o práctica normativa? Aquí veo yo dos opciones: verla como un enemigo que hay que luchar a muerte, o tratar de incorporarla como algo de lo que nuestra teoría debe tomar en cuenta, con lo que nuestra práctica debe lidiar. La primera opción resulta en un infalibilismo en el que lo que se busca es desterrar y evitar en lo absoluto el mal, el error, la falla, etc. La segunda opción resulta en un discurso y práctica normativa que le da a la falibilidad un lugar central. Como bien señala Dutant (2015), durante mucho tiempo, la filosofía occidental optó por la primera de estas alternativas, pero en años más reciente la falibilidad se ha instaurado como un aspecto ineludible de la normatividad. Lo que me interesa en este curso es estudiar precisamente las consecuencias de apelar a la falibilidad como manera de darle un lugar al mal, el error, la falla, el fracaso, la falsedad, el daño, etc...

Como presentar los avances de tu investigación de manera oral

En general, las mismas reglas básicas que definen un buen texto de investigación se aplican también a la presentación oral de tus avances de investigación:  Un buen texto de investigación debe ser claro,  estar bien estructurado e incluir todo lo relevante y nada más. Tanto el texto en su conjunto como cada una de sus partes debe cumplir con estas tres características. Así que, por cada parte de tu presentación es importante que te preguntes: Claridad : ¿Está claro lo que quiero decir? ¿Comunica claramente lo que quiero comunicar? ¿Puede confundirse o equivocarse quién me escuche? Estructura : ¿Es éste el lugar dónde debe estar? ¿He dicho antes todo lo necesario para entender esto? ¿He dicho antes todo lo necesario para justificar esto? ¿Sirve esto para entender o justificar algo que digo después? Relevancia :¿Para qué sirve esta parte de la presentación? ¿Cumple su función? ¿Contribuye algo a dejar clara mi pregunta, respuesta o argumentación? ¿No estoy divagando aquí?...